Despidos e indemnizaciones
Despido sin causa, con causa, indirecto y por embarazo o enfermedad. Calculamos la liquidación que corresponde, intimamos y reclamamos las diferencias.
Si te despidieron, trabajás sin registrar o sufriste un accidente, hay plazos que corren desde el primer día. Analizamos tu situación y te decimos con claridad qué te corresponde, cuánto puede valer tu reclamo y cómo lo iniciamos.
Si te reconocés en alguno de estos puntos, lo primero es no dejar correr el tiempo: en casi todas estas situaciones hay plazos que juegan en contra. Escribinos y lo vemos.
Despido sin causa, con causa, indirecto y por embarazo o enfermedad. Calculamos la liquidación que corresponde, intimamos y reclamamos las diferencias.
Relaciones sin registrar o registradas de manera deficiente: fecha de ingreso, categoría o remuneración mal declaradas.
Accidentes en el lugar de trabajo, in itinere y enfermedades profesionales. Te acompañamos ante la Comisión Médica y en la vía judicial.
Reclamo de daños contra el responsable y su aseguradora: lesiones, daño moral, gastos médicos, lucro cesante y daño al vehículo.
No hace falta que entiendas de derecho para empezar. Solo que nos cuentes qué te pasó.
Nos escribís por WhatsApp o dejás tu consulta en el formulario. Te respondemos y coordinamos una reunión, presencial o por videollamada. La primera consulta es sin cargo y sin compromiso.
Revisamos la documentación, evaluamos la prueba y te explicamos en criollo qué opciones tenés, qué plazos corren, qué esperar y cuáles son los honorarios. Todo por escrito.
Iniciamos el reclamo o la defensa y te informamos cada movimiento relevante del expediente, sin que tengas que estar preguntando.
Como regla general, los créditos laborales prescriben a los dos años. Además, hay plazos mucho más cortos para responder telegramas e intimaciones, de días. Por eso conviene consultar apenas ocurre el despido y no dejar pasar el tiempo.
Sí, y rápido. El silencio puede interpretarse en tu contra. Antes de responder cualquier comunicación conviene analizar el contenido, porque de esa respuesta suele depender buena parte del reclamo posterior. Mandanos una foto del telegrama y lo revisamos.
En muchos casos sí. Haber percibido una liquidación no implica automáticamente renunciar a las diferencias que puedan corresponder, sobre todo si hubo trabajo no registrado, mala categorización o rubros mal calculados. Hay que revisar el recibo y lo que firmaste.
Podés cuestionar el alta y la incapacidad reconocida. El circuito habitual pasa por la Comisión Médica, instancia en la que tenés derecho a ser asistido por un abogado, y luego, si corresponde, por la vía judicial. Es importante conservar toda la documentación médica.
Te lo explicamos en la primera consulta y lo dejamos por escrito antes de iniciar cualquier trámite. En reclamos laborales es habitual trabajar con honorarios sujetos al resultado; lo definimos según la complejidad y la prueba disponible.
Una consulta puede evitarte un error caro. Contanos qué te pasó y te orientamos sin compromiso.